Qué tipo de miel utiliza la industria del turrón y cómo afecta al producto final
El turrón —especialmente el de Jijona y el de Alicante— se basa en una fórmula clásica donde la miel es el componente natural que aporta dulzor, cohesión y características sensoriales únicas.
En la producción industrial, sin embargo, la elección de la miel no responde solo al sabor: se buscan parámetros técnicos que garanticen estabilidad, fluidez, humedad controlada y compatibilidad con grandes volúmenes de fabricación.
Comprender estas necesidades permite a fabricantes, distribuidores y marcas seleccionar mejor su materia prima y optimizar su proceso productivo.
Qué miel se utiliza realmente en la industria del turrón
Aunque existen muchas variedades monoflorales, la industria del turrón trabaja históricamente con mieles claras, suaves y con cristalización lenta, porque se integran de forma más homogénea y permiten mantener el perfil sensorial tradicional.
Las más utilizadas son:
1. Miel de azahar
Muy valorada por:
• su aroma suave y floral
• su dulzor limpio
• su fluidez natural y cristalización lenta
Es una de las favoritas del sector por su buena integración en masas calientes y su estabilidad en producción.
2. Miel de romero
Se utiliza por:
• sabor delicado
• color claro
• comportamiento muy estable en cocción
Aporta un perfil aromático neutro que no altera el sabor clásico del turrón.
3. Miel milflores clara (de primavera)
Cuando se requiere un perfil más económico pero consistente.
Se utiliza siempre que cumpla parámetros de humedad, color y pureza adecuados.
Qué aporta la miel al turrón a nivel técnico e industrial
La miel no es solo un endulzante. Dentro del turrón, actúa como ingrediente funcional con impacto directo en el rendimiento industrial:
1. Textura y cohesión
La miel funciona como un agente natural que une la masa de almendra.
Una miel demasiado densa endurecerá la mezcla; una demasiado líquida puede desestabilizarla.
2. Humedad y elasticidad
El rango ideal de humedad del turrón depende, en parte, del nivel de agua de la miel (<18% en producto profesional).
Una miel estable evita:
• cristalizaciones indeseadas
• reblandecimiento
• pérdida de elasticidad en Jijona
• exceso de dureza en Alicante
3. Sabor y perfil aromático
El dulzor de la miel es más complejo que el del azúcar.
Una miel floral suave:
• respeta la receta tradicional
• no enmascara la almendra
• aporta profundidad aromática sin protagonismo
4. Color final del turrón
Las mieles claras mantienen el tono tradicional.
Una miel más oscura puede alterar visualmente el producto, algo que las empresas evitan si su objetivo es consistencia entre campañas.
5. Estabilidad en cocción
La miel debe soportar temperaturas elevadas sin degradarse.
Por eso se prefieren mieles:
• limpias
• filtradas adecuadamente
• libres de impurezas y humedad excesiva
Por qué es fundamental elegir el proveedor adecuado
Las turroneras trabajan con calendarios muy ajustados. Necesitan:
• continuidad de lotes
• estabilidad entre campañas
• disponibilidad garantizada en temporada alta
• adaptabilidad para pedidos urgentes
Un proveedor generalista no puede ofrecer lo mismo que uno especializado.
Aquí es donde Untamed Honey ya está profundamente integrado en el sector, colaborando cada año con fabricantes de turrón que requieren miel:
• homogénea
• estable
• con origen documentado
• disponible en grandes volúmenes controlados
La miel adecuada no solo mejora el producto final: evita rechazos de lote, paradas de línea y variaciones inapreciables para el consumidor pero críticas para producción.





